Se verifica crisis de derechos humanos en cárcel de Valledupar

Por: Fundación Lazos de Dignidad

La Fundación Lazos de Dignidad comunica a la comunidad nacional e internacional los últimos acontecimientos ocurridos en la penitenciaría de alta seguridad de Valledupar “La Tramacúa”:

1. El 13 de junio 2011, la comisión de derechos humanos de la Cámara del Congreso de la República de Colombia, el Noticiero del Senado de la República, la Procuraduría General de la Nación, el grupo de derechos humanos del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), la Contraloría General de la Nación, el Ministerio del Interior y de Justicia, la Gobernación del Cesar, la Defensoría del Pueblo Regional Valledupar, la Fundación Lazos de Dignidad, la Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos, la Alianza por la Justicia Global (Estados Unidos) y Justicia por Colombia (Reino Unido) desarrollamos visita de verificación de derechos humanos en la penitenciaría de alta seguridad de Valledupar.

2. Antes de ingresar a la penitenciaría, se escuchó a su director Leopoldo López Pinzon, quien manifestó la inexistencia de problemas en dicho lugar, aseverando que el suministro del agua a los prisioneros durante cinco minutos al día no era una irregularidad y adicionalmente era un asunto de responsabilidad de la Gobernación del Cesar, la alcaldía y la Empresa de Servicios Públicos de Valledupar (Emdupar S.A E.S.P.); igualmente, expresó que el operativo ejecutado por el Grupo de Reacción Inmediata (GRI) bajo su dirección durante el fin de semana había sido normal, en el cual, según él, se utilizaron seis pipetas de gases lacrimógenos.

Seguidamente, la Gobernación del Cesar expresó que el suministro del agua a la penitenciaría no era un asunto de su responsabilidad, siendo de su competencia únicamente la ejecución de obras de adaptación de tuberías; por su parte, la alcaldía y la Empresa de Servicios Públicos de Valledupar brillaron por su ausencia a pesar de ser invitadas previamente.

3. Al ingresar a la penitenciaría se desarrolló una reunión con los prisioneros voceros del comité de crisis por cada torre, quienes denunciaron de manera verbal y escrita las violaciones que vienen padeciendo como la carencia de agua, maltrato a sus visitas, torturas físicas y psicológicas, violación y limitación de la correspondencia, violación al acceso a la justicia por la omisión al recibo y trámite de sus peticiones y denuncias, aislamientos y castigos inhumanos, negligencia médica y ausencia de tratamiento a enfermedades, sometimiento a un ambiente contaminado y degradante, la omisión en la erradicación de plagas, entre otros cuestionamientos al régimen penitenciario y carcelario en Colombia, reiterando como petición principal los traslados inmediatos a lugares cercanos a sus núcleos familiares y condiciones dignas de reclusión.

4. Seguidamente, se realizó un recorrido por cada torre de la penitenciaría, pudiendo observar las degradantes condiciones sanitarias en las que se encuentran los baños y zonas comunes, y el noticiero del Senado tomó registros fílmicos de la infraestructura de la penitenciaría y de los testimonios de los prisioneros en los cuales ratificaron su denuncia ante el operativo brutal ejecutado por el GRI y dirigido por el director del penal, mediante el cual se agredió la integridad física de varios prisioneros causando asfixias, laceraciones y lesiones de gravedad, debido a los golpes propinados por el GRI con almohadas rellenas con piedras, tubos, botellas de agua, cortes con objetos metálicos, provocación de caídas de las estructuras y el uso desproporcionado de gases lacrimógenos, que según los prisioneros excedieron de 60 pipetas por cada torre.

5. La visita de verificación culminó con la observación de las celdas de recepción, las cuales se encuentran en condiciones degradantes, con humedad y oscuridad permanente.

6. Los delegados del Inpec demostraron la ausencia de voluntad en resolver la crisis de derechos humanos, puesto que, a pesar de la realidad observada, no reconocieron las problemáticas que afectan a los prisioneros, manifestando que se trata de asuntos normales en las reclusiones, comprometiéndose únicamente estudiar la situación, dejando de lado que el problema del agua atenta contra la vida y dignidad de los prisioneros.

7. Las autoridades de orden nacional presentes se comprometieron en revisar el caso y adelantar las investigaciones motivo de las denuncias que recibieron de los prisioneros de manera verbal y escrita. Así mismo, el delegado del ministro expreso que revisaría la política penitenciaria.

A la Fundación Lazos de Dignidad le preocupa la poca seriedad que las autoridades de orden nacional y local le han dado al reconocimiento y tratamiento de la crisis de derechos humanos en la penitenciaría de alta seguridad de Valledupar, siendo evidente la evasión de la responsabilidad estatal en el deber de proteger los derechos de las personas privadas de la libertad, limitándose únicamente a dar explicaciones sobre la ausencia del suministro del agua en vez de solucionar de fondo la problemática y anunciar las medidas a tomar frente a las denuncias por las sistemáticas violaciones a los derechos humanos cometidas por los funcionarios del Inpec relacionadas con actitudes de odio hacia los reos y el uso frecuente de la tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes a los que han sido sometidos de manera sistemática los internos de la cárcel de Valledupar.

Reiteramos nuestro respaldo a las justas peticiones de los prisioneros en ser trasladados inmediatamente a lugares cercanos a sus núcleos familiares con condiciones dignas de reclusión, así como anunciamos la ejecución de acciones jurídicas pertinentes encaminadas a exigir el respeto y la protección de los derechos humanos de los prisioneros.

Solicitamos a los medios de comunicación difundir este pronunciamiento.

Bogotá D.C.
Junio 14 de 2011

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